De cómo es Dios

Hola.

Como estamos en Semana Santa, seguimos con la serie de artículos en la línea con esta importante festividad Cristiana. Hoy vamos a contar por qué Dios prefiere a las luchadoras ateas y le desesperan los que van a misa.

Iba a decir “desprecia a los que van a misa” pero estaría mintiendo, porque Dios no desprecia a nadie, ni siquiera a Rajoy.

Hay que ser en extremo misericordioso para no despreciar a Rajoy, sobre todo, teniendo en cuenta que al que más desprecia Rajoy, desde hace muchos, muchos años, es a sí mismo…

Por lo menos eso es lo que me cuenta Dios, digo yo que será verdad…

Pobre Rajoy, sí, que lo diga yo, tiene tela, pero, pobre Rajoy.

Después de escuchar a Dios cómo me cuenta cómo Rajoy se desprecia a sí mismo dese hace muchos años de esa manera tan brutal, la verdad es que siento pena por él.

No, no me he vuelto loco. Es que Dios es muy convincente, la tía, habla tan bien, tan bien, que convence a cualquiera de cualquier cosa…

Yo, si fuera Rajoy, hablaría con Dios. Estoy seguro de que si Rajoy habla con Dios, pero de verdad, no de ir sólo a misa a escuchar al cura, sino en silencio interior, en lo más recóndito de su habitación, a solas con Dios.

Yo creo que si Rajoy hablara con Dios, Dios convencería a Rajoy para dejar de odiarse, para dejar de despreciarse a sí mismo de esa manera tan brutal en la que lleva despreciándose a sí mismo desde hace tantos años.

De verdad, Rajoy, te lo aseguro: Dios es capaz de convencer a las piedras para que se vuelvan pan. No sabes cómo habla la tía, Rajoy, de verdad, escúchale, escucha a Dios, Rajoy, te aseguro que te va a convencer. Me lo ha dicho ella, Dios.

En fin. Sigamos.

Jesucristo empleaba parábolas, cuentos, para explicar el mensaje de Dios, del Amor, mensaje que las autoridades religiosas de la época, que en la época, recordemos, eran también autoridades políticas, tergiversaron y doblaron para convertir la religión, es decir, la relación con Dios, en una esclavitud y una herramienta de dominación en lugar de una iluminación y, por tanto, una liberación, que es lo que ha pretendido el pobre Dios desde el origen de los tiempos, y que, en todos los casos en los que Dios ha intentado esto, nosotros hemos utilizado y dado la vuelta a su mensaje para oprimir y doblegar a la Humanidad en lugar de liberarla.

Hoy en día seguimos haciendo lo mismo. Lo mismo. A Dios, al pobre, le tenemos absolutamente desesperadito…. Ya no sabe que hacer con nosotros… Pero el pobre, como es tonto, más que bueno es tonto, iluso de él, lo sigue intentando. Este Dios es alguien absolutamente increíble. Le tendríais que conocer. Seguro, seguro, que os iba a molar.

Además es que es como un niño pequeño y, a veces, pequeñito, incluso. Bueno, realmente es más bien como una niña, como una niña pequeñita, esa es la realidad.

Fijáos que la pobre de Dios, pues como que tiene poca memoria, yo no sé si será el Alzheimer, pero cuando se muere alguien y va allí a que Dios le diga dónde debe ir, le dice, por ejemplo: “Hombre, Manolo, qué tal, joder, cuanto tiempo sin verte… Ya ni me llamas, ni me escribes, ni nada, macho… Bueno, ya que estás aquí, pasa y tómate algo, que es gratis, macho…”.

Y siempre hay un ángel tocapelotas por ahí, que le llamamos el incordio, cuando él no nos escucha, claro. La verdad es que este angelito es un poco cabrón, porque a cada persona que llega al Cielo, se va por detrás de Dios, y al oido le empieza a decir: “Pero si este robó el otro día no sé cuánto” “Pero si este se cagaba en tí cada dos por tres” “Pero si este, cuando estabas tirado en la  calle, encima te pegó una patada” Y así. Qué cabrón es el ángel incordio este de las narices.

Menos mal que Dios, parece que con los siglos se ha vuelto un poco sorda y no le hace ni puto caso.

Lo del Alzheimer lo digo porque Dios no parece acordarse de nada de lo que le dice el incordio este. Pero es un Alzheimer curioso, porque parece selectivo: de los nombres de todas las personas, de todas, eh, que pasan por allí, y de quiénes son, de eso se acuerda siempre perfectamente. Siempre. Es de flipar, de concurso de televisión, os lo aseguro.

De lo que sí se acuerda Dios de cada persona, es curioso también, es de cosas como: “Joder, me acuerdo ese día que estaba tan depre y me sacaste de juerga por ahí. Gracias, de verdad” “Te parecerá una chorrada, pero aquel día que me guiñaste el ojo y me sonreíste, aunque no dijiste nada, pues fue un día muy especial e importante para mí” “Qué tontería aquel beso que parecía sin importancia, ese que me diste en la mejilla, que duró dos segundos. Fue el mejor beso de mi vida, flipante” Y así.

Si es que Dios es una romántica la tía, a veces se pasa…

Siempre llega alguno, gallito, porque los gallitos suelen ser tíos casi todos, que empieza: “Pues yo saqué un país adelante” “Pues yo acabé con la crisis” “Pues yo voy a misa todos los días” Y entonces, Dios le contesta: “Macho, desde que expulsáis de las iglesias a chicas que desnudan su cuerpo para reclamar la verdad y la justicia, pues, ¿sabes lo que ha pasado, machote? Que me habéis expulsado también a mí. Además, ya estaba harta de estar ahí en calzoncillos colgada de una cruz. Joder, ¿no teníais una foto mía más agradable? Mira que os gusta sufrir y hacer sufrir, sóis, de verdad, desesperantes”.

Y, también, siempre llega alguna o alguno que, al verse en el Cielo, sentada junto a Dios, dice: “Joder, pero si esto no existía, yo no creía en tí, te ponía a parir, me cagaba en tí, reivindicaba el fin de la iglesia católica y hacía procesiones ateas” Y la cachonda de Dios le decía entonces: “Claaaaro, justo por eso estás aquí. A ver, ¿tú te sabes el cuento ese del dedo y la luna?. Pues los que van a misa se quedan en el dedo y tú, sin embargo, desde siempre, has visto la luna”

“Tú has estado toda tu puta vida luchando por la justicia, ¿qué más da si creías en mí o no?, eso es totalmente indiferente. Yo, Dios, en el fondo, sólo soy una herramienta, aunque he creado el Universo, eso sí… Lo importante no soy Yo, Dios. Lo importante es que vosotras y vosotros os llevéis bien, os améis, que la Tierra sea un Paraíso y no un infierno, tal como es ahora. Además, tú me has ayudado a darme cuenta de mi error.

Las religiones han sido un error. El único objeto de las religiones era esto precisamente: que os llevárais bien, con justicia, pero han conseguido todo lo contrario.

Gracias a tí, ahora hago otra cosa.

Porque a ver si te crees que la Tierra es el único planeta con vida inteligente. Hay inifnitos millones, todavía me queda mucho.

Pero ahora hago lo siguiente: Si veo un mundo en el que la gente se lleva bien de por sí, que se quieren, se aman, hay justicia, pues paso por allí de puntillas, no vaya a ser de que se enteren que existo y la caguemos.

Si veo un mundo como este, en el que os odíais profundamente, no sé todavía muy bien por qué, por eso dije que debíais de tener algún defecto en el diseño original, alguna tara en el origen, algo estropeado originalmente, porque era inexplicable cómo os odiábais y cómo os odiáis.

También tengo que decirte que este mundo es una exccepción de excepciones, gracias a Dios que soy yo. En general, en general, hay mucho, ya te digo, pero en general, la gente, en los mundos del Universo, se lleva razonablemente bien.

Algunos ángeles cachondos, o no tan cachondos, tal como te digo que este mundo es extrañamente terrible y conflictivo, por el odio, sin amor, pues le han puesto un nombre a la Tierra que es el siguiente: Infierno. Sí, es cruel, lo sé. Pero yo no soy una fascista, tengo que respetar la Libertad de Expresión de mis ángeles, que, por otra parte, son currantes natos.

La verdad es que vuestro caso, el de la Tierra, me tenía tan, tan preocupado, que bajé yo misma a ver si podía hacer algo, pero fuísteis y me crucificásteis, joder, fue brutal, te lo aseguro.

Más que por el dolor de los putos clavos asesinos, que tú no sabes cómo dolía eso, pero el dolor más grande que sentí fue en mi corazón al ver, por mis propios ojos, la manera tan brutal en la que os odíais los unos a los otros.

Me quedé y me sigo quedando espantada, espantada.

A veces me dáis miedo, te lo aseguro. Esa ausencia gélida de Amor que tenéis me deja helada y con los pelos de punta. Es espantoso. Lo que os estáis haciendo los unos a las otras y esa espantosa esa capacidad que tenéis de tener ausencia total de Amor y de Empatía. Como te digo, en ningún planeta del resto del Universo pasa esto, al menos de una manera tan espantosa.

Después de bajar yo misma a intentar abriros los ojos y que, encima, me crucificárais, cuando mi intención era totalmente buena, pues, de verdad que no sé que hacer con vosotros, me dejástes triste, abatida, dolida y desesperada respecto a vosotros.

Y la gente como tú, me estáis dando una lección, porque seguís creyendo en la Humanidad a pesar de todo y, lo más importante, estáis luchando por cambiarla para que sea una Humanidad Justa y Humana.

Vosotras, las luchadoras, me habéis dado y me estáis dando una lección a mí, Dios, que ya me había desesperado con la Humanidad. Me habéis hecho reflexionar y ver que El Cambio es posible. Me habéis devuelto la Esperanza y la Ilusión, que me han devuelto las ganas de Crear. Gracias, de verdad, Gracias. El regalo que me habéis hecho nunca os lo podré pagar.

Gracias por sacarme de mi error” – Dice Dios – “A partir de ahora, contad con todo mi apoyo.

Y, por favor, seguid siendo ateas. No quiero, ni de lejos, que se repita la histora de la Iglesia Católica, por favor, el mayor fracaso de mi vida, aunque he tenido, también, otros muy muy sonados.

Gracias, luchadora atea, gracias por enseñarme cosas. Te Quiero Mucho”.

Entonces, Dios, saca un poco más de vino y le dice a todo el mundo: “¿Quién quiere vino?”

adoranser

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