Sobre la Libertad de Expresión y Pablo Iglesias

Siempre se ha dicho: sin los medios de información no puede existir la Democracia.

Realmente, yo creo que, en la actualidad, se está dando la paradoja de que, precisamente son los medios, al menos los grandes medios, los que están impidiendo, de hecho, la democracia.

La están impidiendo en gran medida a base de mentir.

A mi lo de Pablo Iglesias, os digo la verdad, me encantó… ¡Chapó!

Parafraseando a Rafael Alberti: A masturbar, a masturbar hasta enterrarlos en el mar…

Yo creo que las personas que usan la inteligencia, se ríen. Por el contrario, las personas que no usan la inteligencia, se ofenden… Y además se suelen ofender por cualquier cosa, por nada, por todo.

Yo creo que, como Podemos, debemos empezar a dejar de disculparnos por nada y, más bien, estar orgullosas y orgullosos de todo lo que hacemos.

Que estamos llevando a cabo auténticas proezas dignas de elegías épicas.

Decía Carl Gustav Jung, psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo: Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma.

Yo creo que es más bien: lo que ocultas te esclaviza, lo que Conoces, te libera.

La Verdad, el Conocimiento, nos hará Libres.

Las palabras nunca hacen daño, lo que dañan, son los hechos, las acciones. Si os dais cuenta, cuando alguien dice algo que os hace daño, realmente, el daño se lo hace la propia persona que escucha, el ego de la propia persona que escucha. En plata, vamos, no ofende quien quiere sino quien puede.

La Libertad de Expresión no puede tener ningún límite, ninguno porque si no, simplemente, deja de ser Libertad.

Si te ofendes por algo que se dice, no es culpa del que lo dice sino del ego del que escucha.

Sea lo que sea. Sea lo que sea.

Eso de “mi libertad acaba donde empieza la libertad de los demás” es un concepto capitalista, materialista, de la libertad, un concepto excesivamente pragmático y utilitarista, funcional, de la Libertad. Realmente, la Libertad no hay que delimitarla sino gestionarla de manera adecuada, que no es, ni de lejos, lo mismo.

El concepto de Libertad en sí mismo es algo mucho más amplio que esos burdos eslóganes planos bidimensionales. La Libertad el tridimensional.

Ontológicamente es absurdo admitir que cualquier Libertad pueda tener ningún límite, porque es como decir: infinito acotado. Precisamente, matemáticamente, el infinito se define como aquello que no está acotado en absoluto.

Lo que hay que hacer no es limitar el infinito, acotar la Libertad porque entonces ya deja de ser infinito, deja de ser Libertad. Lo que hay que hacer es igual que se hace en Matemáticas: usar el infinito para las operaciones matemáticas que sea necesario, usar la Libertad, gestionar la Libertad, aprender y enseñar a usarla responsablemente, cooperativamente, en pos del bien común, regida por la lógica y el sentido común, por la razón, por el Amor de unas personas a otras, el Amor en sentido comunitario, de sociedades humanas, con personas, seres humanos, responsables, maduros, capaces, empoderadas y empoderados, pero nunca limitarla, nunca limitar la Libertad de ninguna manera porque eso es lo que se hace con los niños, es una manera infantil de gestionar las sociedades: te limito la Libertad, con lo cual, automáticamente deja de ser Libertad y encima, si pasas esos límites que pueden ser o no absurdos, te castigo por ello. No debemos nunca más ser niños, con libertad limitada, vigilada y castigo si pasas los límites sino adultas y adultos, que aprendan y enseñen a gestionar y usar la Libertad, con madurez, responsabilidad, sentido común, razón y Amor de las unas y los unos por las otras y los otros.

Es decir, la cuestión no es definir buenos límites a la Libertad, sino gestionarla adecuadamente.

Eso es.

adoranser

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