La Vida que tanto castiga

la vida que tanto castiga

Cuando yo era pequeñito me dijeron que en la vida
Lo mejor era ir de cara, decir nunca la mentira
Si te pegan tú no pegues, acúsale ya al maestro
Esfuérzate en lo todo, curra mucho, echa el resto

Cuando alguien con problemas se asome por tu ventana
Ábrele raudo y veloz las puertitas de tu alma
Da sin esperar compensa, que no pidas nada a cambio
El orgullo de ayudar es tu suficientísimo pago

Pero hete aquí que el niño unos años más cogió
Y aunque niño siguió siendo, adultito pareció
Y este niño en cuerpo grande actuaba como sabía
Comportándose de tales que en la infacia le decían

De cara iba siempre presto, la verdad nunca escondía
No respondía agresión, por más bien se las comía
Esforzado denodado en todito de la vida
Ayudando a aquellos que la vida no sonreía

Nunca este niño aquel pidió ná, nadita a cambio
De lo que él regalaba, entonces fuése enterando
De que las reglas descritas eran todititas mientes
Que la gente de este mundo nunquita las obedece

A base de siempre decir de cara a la verdad
Este niño por muchísimos finalmente se hizo odiar
Que furiosos en su cara gritando recriminaban
Así no se puede hablar, no puédese decirte nada

Como ante agresiones él mejor no respondía
La gente abusó de él, pasándose tres cañerías
Y encima recriminaban a este niño en cuerpo grande
Culpa tuya todo es, porque provocas la ira

Esforzábase este niño tal como le habían dicho
Y cuanto más esfuerzo hacía en todito su redicho
Menos obtenía de nada, pareciera paradoja
Pero es la realidad terrible de este mundo que acongoja

Tal como le habían dicho, regaló cosas por nada
Y la gente se escamó, porque es interesada
Y volvieron a agredirle, esta vez en su emoción
Acusándole de caradura, aprovechado y traidor

Las personas más cercanas a este niño de este cuento
Jamás creyeron al oso que diera cosas por nada
Siempre pensaron jamás que el oso algo buscaba
Incapaces fueron ellos de aceptar lo que les daba

Y cuando este niñito-oso de sus penas se quejaba
Los demás insistiéndole así, mucho mucho le amargaban
Le decían, es culpa tuya, nadie da nada por nada
Y este oso, niño grande, en su corazón lloraba

Este niño haciendo caso a las primas enseñanzas
Su corazón abrió muy presto a la gente que lloraba
Echóles toda la mano, todo el brazo y hasta el pie
Porque estas personitas lindas así lo necesitaban

Pero hete aquí que el oso, el niñito de que os cuento
Él también tuvo problemas, alguno de ellos, incruento
Y las mismas personitas que el niño-oso ayudó
De tirado le dejaron a los pies como a un traidor

Y cuando osito iba llorando a la puerta de su casa
A pedir un poco ayuda, es que, a ver si se me pasa
Le volvían a salir con el cuentito de siempre
Culpa tuya todo es, primero ponte bien tú, y luego, ya hablaremos

Y el osito no sabía ya siquiera que pensar
Acerca de todo esto que le tuvo que pasar
O las enseñanzas primas todas mentiritas son
O la mentira es la gente que no tiene corazón

Así osito-niño que llora en la desesperación
Le dicen: pórtate bien, esa es la solución
Pero él bien se portó y resulta que ahora es
Su culpita y sólo suya de todo lo que le es del revés

Que es que claro, no se puede decir toda la verdad
Ni tampoco tus cositas a ninguno regalar
De lo de ayudar, cuidado, que no te fíes también
Tu culpita es de todo, no me llames, primero, ponte tú bien

Este niño no comprende el por qué la gente miente
Ni tampoco el por qué siempre a cambio algo pretenden
Ni entiende por qué dicen que hay que portarse muy bien
Si ninguno de ellos se porta, más bien es todo al revés

Pero de lo que este osito grande está hasta los cojones
Es que le tomen por tonto, por imbécil, sin calzones
Una cosa es bondad y pensar de todos bien
Y otra muy distintita el un gilipollas ser

Evidente es que el oso gilipollitas no es
Y evidente es también, nunca deja de luchar
El mayor riesgo existente en el Universo fiel
Es tocarle las pelotas a un ser como este aquel

Que bondad muy grande y buena, bondadísima que es
Pero si bondad tornara en otro tipo de ser
Ay de aquel que se cruzara en el camino de él
Puede que ni Dios lo salvara… Igual le ayudaba también

Buenísimos tal palomas pero astutos cual serpientes
Ya lo dice el Evangelio, libro sabio, nunca miente
Pero lo que no es admisible en ninguna situación
Es hacer de la mentira el común de los patrón

Que es que el oso es bondadoso, pero muy grandito es
Poderoso, fuerte, listo, con corazón de querer
No hinchéis más las pelotitas al osito de peluche
Que las fieras naturales, en belleza, todo a cenizas reducen

Y como son animalitos unidos a la Natura
En el fondo la moral la verdad es que se la suda
Pero la ética no, y mentir es lo peor
Que existe en el Universo contra la Luz de Puro color

Así que vamos todas y todos muy muy ya a sincerarnos
Dejarnos de hipocresías y dejar de el alma matarnos
Si hay que portarse muy bien nos portamos bien toditos
Igualdad de condiciones, ni más grandes ni más pequeñitos

Pero si en la realidad de portarse mal se fuera
Nos portamos todos mal y heterosexual el último
Ahora bien, en este caso, la ventaja es evidente
Para el oso-niño este que jamás, jamás, jamás os miente

Si bondad tornara ahora en otro tipo de cosa
La misma potencia a un lado se pasa para la otra
Entonces observaréis, puede que algo estupefactos
Como la competición, el oso gana, en todos casos

La Naturaleza es igual, igualita que la Banca
En caso de apuesta gorda ella, ella siempre gana
Por más que avezadillos la ruleta más giréis
Quien fabricó la ruleta, gana siempre, ya lo véis

Así que ositas y osos de este mundo bien uníos
En la Internacional de los Osos, Osas, cosas, risas, niños
Que el mañana empieza hoy y el mañana ya es distinto
Cuando todo este mal, esté, pero bien, extinto

Y entoces a lo mejor ya Sí Se Puede ser bueno
Ayudar a los demás, regalar cosas sincero
Entonces no te dirán, creyéndose los más buenos
Osito, ten cuidadito, que se te vé el plumero

Adoranser

La Vida que tanto castiga

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