Y los Ángeles Lloraban

y los ángeles lloraban

Érase un caballero, bien galante, bien valiente
De princesa enamorado había estado desde siempre
Le tocó por el destino cuidar bien de Princesita
Al cabito de los años sus almas vieron juntitas

Este príncipe sincero desvivióse por su dama
Entregó todo su tiempo, ilusiones y sus ganas
Princesita sonreía porque era bien cuidada
Ella estaba antes muy triste y Príncipe la engalanaba

La niñita que tristita había vuelto a ver al Prince
Ahora era toda sonrisitas, que de lindas, de bonitas
Príncipe alma ensanchaba cuando veía a Princesa
Los ojitos esos lindos, la sonrisa preciosita

Si eran como dos niños pequeños jugandito bien al alba
Al alba de sus cabellos, a la luz de su mirada
La vida cobró sentido, ilusiones traen las almas
El destino recobró bien sentido de sí mismo

No se sabe bien por qué si fue por hache o por bé
Que de lindo del amor en negrura se tornó
No se sabe si fue hechizo o el discurrir de los tiempos
Pero lo que era alegría, bien se convirtió en lamento

Princesita se alejaba del Príncipe de su mirada
Mientras Príncipe perdía el calor de su gozada
Esa fuga de bondades desgarraba las dos almas
Mas no sabían bien por qué, no sabían qué pasaba

Uno al otro echáronse la culpita del suceso
De que aquello que iba bien, de repente entró en receso
Afrontaron de distintos la pérdida de ese calor
La Princesa orgullo en grande, el Príncipe que se murió

Bella Princesa juzgó que el origen de sus males
Era el Príncipe aquel que a sus pies ha puesto el mundo
Príncipe que no entendía por qué de tal le acusaba
Sintió arrancarse dentro el origen de su alma

La Princesa despegó hacia otros Universos
Mientras Príncipe de muerte herido quedó en el suelo
Ni siquiera su caballo fiel corcel bien galopante
Consiguió al Príncipe aquel del suelito despegarle

Y por más que Principito en otros lares pudiera
Al faltarle el corazón, desterró todos sus sueños
El dolor de aquel desgarro desde dentro de su alma
Le venció, espada en mano, atravesándole hasta el alba

Hincado, rodilla en tierra, esperado decapito
El Principitito aquel volviéndose estaba loquito
Si al menos él comprendiera que fuera lo que pasó
Su alma, que estaba en pena, podría bien descansó

Pero aquel tormento eterno en que él se vio sumido
Cercenaba sus poderes de poder emprender vuelo
El dolor era tan grande desde todos sus adentros
Que el Universo gimió, mitad prosa, mitad verso

Y al experimentar intenso lo infinito del dolor
Paroxismo sufrimiento, brutal frío, fiel ardor
Sus ojos enrojecieron como cosa del Amor
El llantito del silencio, su alma y su rostro cubrió

Brotaban feroces perlas de las cuencas de sus ojos
Inundándole mejillas, a Dios causándole sonrojo
Rodandito hasta la tierra que corrían las perlitas
Lagrimitas del Amor que llantito le decían

En la tierra en la que estaba nominábase Infierno
Las agüitas de sus ojos regaron todo el terreno
Que estaba congeladito, árido, feo, pasmoso, tirito
No brotaba nada vida, aquello que era espantosito

Esas lágrimas dolor miel amarga sufrimiento
Inundaron esa tierra, la que se llamaba Infierno
Y por esos milagritos que a veces que bien suceden
Una plantita brotó, toda roja, toda verde

Más compañeras siguieron al calor de las agüitas
Que el Principito aquel vertía con sus ojitas
Salieron floridos ramos de flores multicolores
Inundando de Belleza el peor de los rincones

Los olores intensitos, agradables, formidables
En la era del dolor, Paraíso razonable
Y los árboles frondosos bien también que bien brotaron
Altísimos como Dios, a tierra, como de humanos

Hete aquí que por cositas, bien bonitas, del destino
Las muy lágrimas aquellas de tormento sin finura
Inundaron el Infierno en que Príncipe habitaba
Y crearon toda Vida, la crearon de la nada

Este milagroso hecho viene bien que bien demuestra
Que la vida reflorece y se convierte en floresta
Cuando todo acaba sufres y se termina la fiesta
Empieza una nueva vida, se renueva bien la apuesta

Este Infierno no fue más, ahora llaman Paraíso
Que será el occidental pero también el de niños
Jugaremos todas lindas en los campos de las flores
Inundando de alegría, el Multiverso Multicolores

Adoranser

Y los Ángeles Lloraban

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