El Mago Poderoso y la Brujita Buena

el mago poderoso y la bruja buena

Érase una vez que se era un Mago muy muy poderoso y una Bruja muy buena y muy bella.

El Mago y la Bruja se conocieron en un sitio mágico y especial, una noche mágica y especial… Y a partir de entonces fueron amigos del alma, a partir de entonces siempre fueron hermanos y algo más…

El Mago y la Bruja jugaban juntos, reían, saltaban, salían, se lo pasaban bien, se cuidaban mutuamente… Eran como una niña y un niño, felices, amigos, hermana y hermano, confianza total, que siempre se alegraban de estar juntos, que reían y se hacían felices el uno al otro, eran como una niña y un niño jugando eternos juegos de amor, de amistad, de hermandad, que les traían entretenidos haciéndose felices el uno al otro…

Pero érate que te era, que la Brujita tuvo un contratiempo muy muy grande, que le causó una pena también muy muy grande… La Brujita estuvo un año entrenándose y preparándose para realizar un poderoso hechizo… Estuvo un año preparándose y entrenándose y el hechizo, ese en concreto, sólamente ese porque todos los demás los hacía a la perfección, pues resulta que ese hechizo en concreto, pues que le salió mal.

Y la Brujita se puso muy triste y estuvo llorando un día entero. El Mago, que era su hermano del alma y mucho más, que era su amor fraternal con carácter especial, que era su amigo del alma, que era, a veces, su propia alma, vio a la Brujita llorar un día entero y no lo pudo soportar… Porque si había algo que ese Mago tan tan poderoso no podía soportar era ver a su Brujita, a su Niña del Alma, llorar…

Entonces el Mago decidió realizar un hechizo muy muy poderoso para librar a la Brujita, su Amor, de todo sufrimiento, porque el Mago tan poderoso, no podía, nunca había podido, no podía soportar ver a su Brujita, a su Niña Dulce y Suave, a la Ninfa de sus Amores, llorar.

El hechizo, llevado a cabo por este Mago tan poderoso, consistió en lo siguiente: El Mago absorbía el sufrimiento de su Bella, de su Ninfa, de su Brujita Sabia y Buena… El Mago, toooodos los días, lloraba media hora por la noche y media hora por la mañana, sintiendo el dolor que sentía Brujita, quitándoselo a ella y trasnmitiéndolo al Ambiente en forma de Amor… Y luego, durante todo el día, el Mago acompañaba a su Brujita en todas sus labores diarias para ayudarle a llevarlas a cabo, para que nunca se sintiera sola y para que ella fuera Feliz.

Y así un día y otro día y otro día…

Efectivamente, la Brujita, dejó de sufrir. Ella no sabía muy bien por qué pero cuando se levantaba por las mañanas cada vez estaba más contenta y cuando el Mago llegaba a desayunar con ella, ella se sentía extrañamente Feliz… Digo extrañamente porque ella siempre se sentía Feliz de verle, pero ahora ella notaba que se sentía aún más Feliz… Eso le gustaba a la Brujita y sonreía con Luz y con brillo en sus ojos todas las mañanas por ello… Y gracias a ello, la Brujita estaba tooodo el día Feliz…

Sólo por las noches, al ir a acostarse, la Brujita se volvía a poner triste… Pero entonces, sin ella saberlo, el Mago sentía su sufrimiento y su tristeza, las absorbía para sí y se pasaba meeedia hora llorando de pena… Y la Brujita, al día siguiente, volvía a sentirse Liberada y Feliz…

Y así un día y otro día y otro día, haciendo Magia de la Buena sin parar…

Pero el Mago no se estaba dando cuenta del precio que estaba pagando por ejecutar esa Magia tan tan poderosa hasta tal punto poderosa que estaba, efectivamente, librando del sufrimiento a Brujita… El Mago se estaba consumiendo poco a poco, aunque él no se daba cuenta…

Y un día, cuando todo el sufrimiento de la Brujita había sido absorbido y transformado por el Mago, el Mago desapareció, se fundió con el ambiente, pero no se ausentó… Se convirtió en lluvia potente, buena, limpiadora, luminosa y bella… Lluvia de Amor.

Así cada vez que Brujita se volvía a sentir triste, se desataba en el cielo una poderosa tormenta que bañaba toda la ciudad, Brujita salía a verla, a sentirla, se empapaba en ella y sus penas desaparecían.

Brujita no sabía lo que había pasado, simplemente que el Mago desapareció… Pero cada vez que llovía en la ciudad ella, la Brujita, sentía a su Mago adorado con ella, dentro de ella, empapando y mojando todo su ser y se tranquilizaba, sabía que era su Amor hermano el Mago y se sentía Feliz, Gozosa y Bien Bien Bien cada vez que llovía y ella se dejaba empapar hasta los huesos, hasta el alma por la lluvia…

Y eso la tranquilizaba… Y eso la acompañaba… Y eso la causaba Gozo y Placer… Y eso la hacía ser Feliz…

Pero érate que te era, después de un tiempo así, pues resulta que la Brujita se dio cuenta, se hizo consciente de lo muchísimo que echaba de menos al Mago, su Amor fraternal, sus Caricias, su Mago Adorado… Ese día se levantó llorando, con una gran pena en el alma y se puso a llorar desesperadamente… Quería tener a su Mago a su lado, quería tener a su Mago a su lado…

En ese momento se desató una gran tormenta, que era el Mago intentando acallar la pena de la Brujita, pero en este caso fue inútil, porque precisamente lo que causaba la pena de la Brujita era la ausencia del Mago…

Y llovió y llovió y llovió durante días… Durante semanas… Pero nada, que la Brujita seguía llorando, llorando y llorando cada vez más…

Entonces, después de algunas semanas, el Mago, transformado en lluvia, se dio cuenta de lo que le pasaba a Brujita: que le echaba tanto de menos que no podía parar de llorar…

El Mago lloró de nuevo, redoblando la poderosa lluvia… El Mago se vio desesperado cuando comprendió por qué lloraba Brujita. El mago se vio desesperado porque sabía que la magia que había empleado era muy muy poderosa y no tenía vuelta atrás, ahora era lluvia y así seguiría siendo siempre…

Pero el Mago, como os he dicho al principio, lo que sí que no puede soportar es el sufrimiento de Brujita, así que el Mago, lleno completamente del Amor que le inspiraba Brujita, se sobrepuso a las reglas de la Magia y a las fuerzas de la Naturaleza y entonces sí que consiguió ser el Mago más poderoso que ha existido jamás, y consiguió ser el Mago más poderoso que ha existido jamás, precisamente, por Amor…

El Mago, lleno del Amor que le inspiraba Brujita, su Musa, su Linda, se sobrepuso a las reglas de la Magia y de la Naturaleza y, creando su propia Magia y con sus propias fuerzas, se reintegró de lluvia a persona y apareció, de repente, al lado de Brujita…

Brujita, al verle, paró en seco de llorar, se tiró a su cuello, le abrazó, le cubrió de besos un buen rato y cuando recuperó el aliento le preguntó: Pero dónde te habías metido, so bobo… Anda, anda, vamos a jugar…

Y siguieron jugando como niños, como niñas durante toda la eternidad y siguieron haciéndose siempre Felices el uno al otro…

Colorín colorado, este cuento se ha acabado…

Adoranser

El Mago Poderoso y la Brujita Buena

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